El humo de segunda mano
¿Qué es el humo de segunda mano?
El humo de segunda mano también se conoce como humo de tabaco en el ambiente. Este humo consiste en una mezcla de dos tipos de humo que provienen de la combustión del tabaco:
A pesar de que pensamos que se trata de lo mismo, en realidad no es así. El humo que es emitido al aire desde el extremo encendido de un cigarrillo tiene concentraciones más elevadas de agentes que causan cáncer (carcinógenos) y es más tóxico que el humo que el fumador exhala. Además, contiene partículas más pequeñas que el humo que exhala el fumador. Estas partículas más pequeñas facilitan su acceso a los pulmones y las células del cuerpo.
Se le llama fumar involuntariamente o fumar pasivamente cuando las personas que no fuman son expuestas al humo de segunda mano. Las personas que no fuman y que respiran el humo de segunda mano reciben la nicotina y los químicos tóxicos por la misma vía que los fumadores. Cuanto más humo de segunda mano respire, mayor será el nivel de estos químicos dañinos en su cuerpo.
¿Por qué es el humo de segunda mano un problema?
El humo de segunda mano causa cáncer
El humo de segunda mano es clasificado como un agente causante de cáncer en los humanos por la Environmental Protection Agency (EPA) de los Estados Unidos, el US National Toxicology Program y la International Agency for Research on Cancer (IARC), una subsidiaria de la Organización Nacional de la Salud.
El humo del tabaco es una mezcla de gases y partículas que contiene más de 7,000 compuestos químicos. Se sabe que más de 250 de estos químicos son perjudiciales, y se sabe que al menos 69 causan cáncer.
El humo de segunda mano ha sido asociado con el cáncer de pulmón. También hay algo de evidencia que sugiere estar asociado con el linfoma, la leucemia y los tumores cerebrales en niños, así como cánceres de laringe (caja sonora de la voz), faringe (garganta), senos nasales, cerebro, vejiga, recto, estómago y seno en adultos.
La IARC informó en 2009 que los padres que fumadores antes y durante el embarazo tenían más probabilidades de tener un hijo con hepatoblastoma. Se cree que este cáncer de hígado poco común se origina mientras el bebé aún está en el útero. En comparación con los padres que no fuman, el riesgo era alrededor del doble de alto si sólo uno de los padres fumaba, pero casi cinco veces mayor cuando ambos padres fumaban.
El humo de segunda mano y el cáncer de seno
Un asunto que continúa siendo estudiado consiste en si el humo de segunda mano aumenta el riesgo de cáncer de seno. Tanto el humo que exhala el fumador, como el humo de segunda mano, contienen alrededor de 20 químicos que, en altas concentraciones, causa cáncer de seno en roedores. Sabemos que en los humanos, los químicos del humo del tabaco alcanzan el tejido del seno, y se pueden encontrar en la leche materna.
Una de las razones por las que la asociación entre el humo de segunda mano y el riesgo de cáncer de seno en los estudios con humanos es incierta consiste en que no se ha demostrado claramente que el riesgo de cáncer de seno aumenta en los fumadores activos. Otra posible explicación para esto consiste en que el humo del tabaco podría tener diferentes efectos en el riesgo de cáncer de seno entre fumadoras al compararse con aquellas expuestas al humo de segunda mano.
Un informe de la Agencia de Protección Ambiental (Enviromental Protection Agency) de California concluyó en 2005 que la evidencia asociada con el humo de segunda mano y el cáncer de seno es “consistente con una asociación causal” en mujeres jóvenes. Esto significa que el humo de segunda mano actúa como si pudiese ser una causa de cáncer de seno en estas mujeres. El informe del Director General de Salud Pública de los Estados Unidos “The Health Consequences of Involuntary Exposure to Tobacco Smoke”, emitido en 2006, lo resume al indicar que la evidencia es “sugestiva, pero no suficiente” para establecer el vínculo.
A pesar de que aún se realizan investigaciones, a las mujeres se les debe informar que este posible vínculo con el cáncer de seno es otra razón para evitar la exposición al humo de segunda mano.
El humo de segunda mano causa otras clases de enfermedades y muertes
El humo de segunda mano puede perjudicar de muchas maneras. Cada año, sólo en los Estados Unidos, este humo es el causante de:
En los Estados Unidos, los costos correspondientes a la atención médica adicional, las enfermedades y las muertes causadas por el humo de segunda mano alcanzan más de $10 mil millones al año.
Algunos estudios también han asociado el humo de segunda mano con cambios mentales y emocionales. Por ejemplo, un estudio chino ha sugerido que la exposición al humo de segunda mano está vinculada a un mayor riesgo de graves síndromes de demencia. Un estudio del Reino Unido reportó que las mujeres expuestas al humo de segunda mano durante el embarazo tuvieron en mayor riesgo de síntomas de depresión durante ese embarazo. Se necesita más investigación para comprender mejor la relación entre el humo de segunda mano, la demencia y la salud mental.
Informes del Director General de Salud Pública: hallazgos sobre el hábito de fumar, el humo de segunda mano y la salud
Desde 1964, se han redactado 34 informes independientes del Director General de la Salud Pública para crear conciencia pública sobre asuntos de salud relacionados con el tabaco y el humo de segunda mano. La investigación constante usada en estos informes sigue apoyando el hecho de que el tabaco y el humo de segunda mano están asociados con graves problemas de salud que podrían ser prevenidos. Los informes han destacado muchos hallazgos importantes sobre el humo de segunda mano, tales como:
¿Dónde es el humo de segunda mano un problema?
Deberá estar especialmente atento(a) sobre la exposición al humo de segunda mano en los siguientes cuatro lugares:
En el lugar de trabajo
El lugar de trabajo conforma una fuente importante de exposición al humo de segunda mano para muchos adultos.
A la Occupational Safety and Health Administration (OSHA), la agencia federal responsable de la salud y normas de seguridad en los sitios de trabajo, le preocupa el humo de segunda mano como un posible carcinógeno en el lugar de trabajo. El National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) y OSHA reconocen que se desconocen los niveles seguros de humo de segunda mano, y recomiendan reducir la exposición a los niveles más bajos posibles.
El humo de segunda mano en el lugar de trabajo ha sido asociado con un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca y cáncer de pulmón entre los adultos no fumadores. La Dirección General de Salud Pública declaró que las políticas sobre lugares de trabajo libres de humo son la única forma de prevenir la exposición al humo de segunda mano en el trabajo. Separar a los fumadores de los no fumadores, filtrar el aire y ventilar los edificios no puede prevenir la exposición si las personas aún fuman en el interior del edificio. Aparte de proteger a los no fumadores, un incentivo adicional consiste en que también las restricciones de fumar en el lugar de trabajo pueden animar a los fumadores a fumar menos o incluso dejar el hábito.
En los lugares públicos
Todos pueden estar expuestos al humo de segunda mano en los lugares públicos, tales como en los restaurantes, centros comerciales, transporte público, escuelas y guarderías infantiles. El Director General de Salud Pública ha sugerido al público optar por restaurantes y otros establecimientos comerciales que sean libres de humo, y a que informen a los propietarios de negocios donde se fuma que el humo de segunda mano es perjudicial para la salud de las familias.
Los lugares públicos donde acuden los niños son un área especial de preocupación. Asegúrese de que esté prohibido fumar en el centro de cuidado infantil o la escuela a la que asiste su hijo.
Parece ser que algunos negocios temen imponer la prohibición de fumar, pero no hay una prueba contundente que demuestre que convertir el local en un área libre de humo afecte negativamente a los negocios.
En casa
Una de las cosas más importantes que usted puede hacer por la salud de su familia es conservar su hogar libre de humo. Cualquier familiar podría presentar problemas de salud relacionados con el humo de segunda mano.
El cuerpo en crecimiento de los niños es particularmente sensible a los venenos del humo de segunda mano. El asma, las infecciones en los pulmones y en los oídos son más comunes entre niños que conviven con personas que fuman. Algunos de estos problemas pueden volverse graves e incluso pueden poner la vida en riesgo. Otros problemas pueden parecer insignificantes, pero éstos se van acumulando rápidamente (el tiempo por las visitas al médico, las medicinas, las ausencias a la escuela, y a menudo las ausencias en el trabajo por parte del padre o la madre que tiene que quedarse en casa con su hijo enfermo) y son todos gastos que pueden afectar a una familia.
Tenga siempre en cuenta que pasamos la mayor parte del tiempo en casa que en cualquier otro lugar. Un hogar libre de humo protege a su familia, a sus invitados y también a sus mascotas.
Los complejos de vivienda de unidades múltiples donde se permite fumar causan preocupación especial y son asunto de investigación. El humo del tabaco se puede desplazar a través de los conductos de aire, las grietas de las paredes y los pisos, los huecos de los ascensores, y por los espacios angostos para contaminar a los apartamentos en otros pisos, incluso a aquellos que están lejos del humo. El humo de segunda mano no se puede controlar con ventilación, limpieza de aire, o separando a los fumadores de los no fumadores.
En el automóvil
Los estadounidenses pasan mucho tiempo en los automóviles, y si alguien fuma al estar en ellos, los venenos del humo se pueden acumular rápidamente. De nuevo, esto puede ser especialmente dañino para los niños.
Como respuesta a este hecho, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos ha estado trabajando para animar a las personas a convertir sus automóviles y sus casas en lugares donde no se fuma. Algunos estados y ciudades incluso tienen leyes que prohíben fumar en el automóvil cuando haya personas menores de cierta edad o que no alcanzan cierto peso. Además, se prohíbe fumar en muchas instalaciones, como edificios municipales, centros comerciales, escuelas, universidades y hospitales, incluyendo los espacios destinados para estacionamiento.
¿Qué ocurre con los olores que surgen al fumar?
En las publicaciones médicas aún no existe información que confirme que los olores del cigarrillo causen cáncer en la gente. Las investigaciones indican que partículas del humo de segunda mano pueden impregnarse en el polvo y en las superficies y permanecer allí mucho tiempo después de que el humo desaparezca (algunos estudios sugieren que las partículas pueden durar hasta varios meses). Los investigadores llaman a esto humo de tercera mano o humo de tabaco residual.
La evidencia sobre los daños causados por el humo de tercera mano está aumentando. Se sabe que NNK y PAHs(hidrocarburos aromáticos policíclicos) son carcinógenos que causan cáncer de pulmón, los cuales se han encontrado en muestras de polvo tomadas de las casas de fumadores. La investigación también ha demostrado que el humo de tercera mano puede causar daño al ADN de las células humanas en cultivos celulares. Además, los estudios han demostrado que las partículas que quedan del humo de tabaco pueden formar más componentes causantes de cáncer.
Aunque aún se desconoce, los efectos causantes de cáncer del humo de tercera mano probablemente serían menores en comparación con la exposición directa al humo de segunda mano. Aun así, los compuestos pueden mezclarse y ser inhalados con el otro polvo de la casa, y se pueden absorber también a través de la piel o recibirlos accidentalmente por la boca. Por esta razón, cualquier riesgo que los compuestos representen pudiera ser mayor para los bebés y los niños que juegan en el piso o que se colocan cosas en sus bocas.
El riesgo real de cáncer no se ha medido por el momento, aunque los riesgos a la salud debido al humo de tercera mano son un área de investigación activa.
¿Qué se puede hacer acerca del humo de segunda mano?
Las autoridades locales, estatales y federales pueden promulgar las políticas públicas para proteger a las personas del humo de segunda mano, así como para proteger a los niños de las enfermedades y la adicción relacionadas con el tabaco. Debido a que el humo de segunda mano no tiene niveles seguros, es importante que tales políticas sean tan estrictas como sea posible y que no impidan la acción en otros niveles gubernamentales.
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