Las
justificaciones erróneas son oportunistas
Una manera de superar los deseos o impulsos
consiste en notar e identificar justificaciones, a medida que se
presenten, las cuales son pensamientos equivocados que parecen tener sentido en
ese momento, pero que no se basan en la realidad. Si usted opta por creer en
tales pensamientos incluso por un corto periodo de tiempo, esto puede servir
como manera de justificar el hábito de fumar. Si usted ha tratado de dejar de
fumar en el pasado, es probable que reconozca muchas de las siguientes
justificaciones comunes:
· “Sólo voy a fumarme un
cigarrillo para soportar esta situación difícil”.
· “Hoy no es un buen
día. Dejaré de fumar mañana”.
· “Éste es mi único
vicio”.
· “Realmente, ¿cuán
dañino es fumar? Tío Juan fumó toda su vida y vivió más de 90 años”.
· “Probablemente, la
contaminación ambiental sea tan mala como fumar”.
· “De algo tiene uno que
morirse”.
· “La vida no es
divertida sin fumar”.
Es probable que usted pueda añadir alguna más
a la lista. Durante los primeros días que pase sin fumar, escriba cualquier
justificación errónea que le venga a la mente y reconózcala por lo que es: un
mensaje que puede hacer que usted caiga en la trampa de volver a fumar. Preste
atención a ellas, ya que siempre aparecen cuando usted está tratando de dejar
de fumar. Una vez escriba el pensamiento, no piense más en él y siga adelante.
Esté listo con una distracción, un plan de acción, y otras maneras de redirigir
sus pensamientos.
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